El exgobernador de Veracruz, cercano a obtener libertad anticipada, fue señalando por incumplimientos en su conducta en el reclusorio, fenómeno que podría afectar su situación jurídica. El exlíder estatal de Veracruz, Javier Duarte, podría solicitar su salida anticipada de prisión tras cumplir cerca del 95% de su condena, pero enfrenta observaciones por conductas contrarias a la disciplina penitenciaria. Durante su tiempo en el Reclusorio Norte, Duarte fue reportado con varias faltas que incluyen el almacenamiento de objetos prohibidos y modificaciones en su espacio personal. En 2019, se le encontraron latas de alcohol, una cámara y un dispositivo Bluray adaptado como módem, mientras en 2020 alteró su celda con tablas de madera y otros materiales, lo que provocó sanciones disciplinarias. Además, se le acusó de alterar el orden en áreas comunes y de introducir objetos como un colchón ortopédico y un bolígrafo equipado con cámara y micrófono. Pese a las evidencias, la defensa del político sostiene que estas irregularidades ya fueron subsanadas y que Duarte ha cumplido con los requisitos legales para acceder a la preliberación, argumentando además su buen estado de salud y el cumplimiento del tiempo establecido. La situación resalta la importancia de mantener la disciplina en las cárceles para garantizar la integridad del proceso legal y la correcta aplicación de los beneficios penitenciarios.
