La resolución puede definir si el exgobernador de Veracruz obtiene libertad anticipada, mientras la próxima cita quedó reagendada para noviembre. En una jornada judicial que superó las diez horas, una jueza federal decidió posponer la audiencia destinada a determinar la posible libertad anticipada del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, quien cumple una condena por corrupción. El movimiento se desprende de una solicitud presentada por la defensa del político, alegando que Duarte ha cumplido la mayor parte de su sentencia de nueve años, tras declararse culpable en 2018 por delitos relacionados con lavado de dinero y malversación. Sin embargo, la audiencia fue aplazada hacia el 19 de noviembre, debido a retrasos en la organización del proceso y a la disponibilidad de los testigos que deberán presentar ambos lados. Durante la vista, la defensa del exgobernador llamó a cinco testigos para demostrar su buen comportamiento en prisión; de estos, cuatro ya ofrecieron sus declaraciones y solo resta escuchar al director del Reclusorio Norte. Por su parte, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó a seis funcionarios de la Fiscalía de Veracruz, con el fin de refutar los argumentos del exgobernador y argumentar en contra de su liberación. Dos de los empleados de la fiscalía no lograron acudir a la audiencia, lo que llevó a la FGR a solicitar un nuevo aplazamiento. Duarte, por su parte, se opuso a esta solicitud y abogó por continuar la proceso al día siguiente, sin embargo, la jueza rechazó esa petición, estableciendo la reanudación de la procedimiento para noviembre. En el contexto de un sistema judicial que busca equilibrar justicia y derechos humanos, este caso refleja la complejidad de las audiencias de Justicia en casos de alto perfil. La posibilidad de una liberación anticipada genera discusión sobre los requisitos y el comportamiento de los reclusos que cumplen condenas en prisión preventiva, en un país donde la lucha contra la corrupción y la impunidad con
