Córdoba, Veracruz. - El Gobierno de México ha decidido respaldar el proyecto de la terminal de gas Amigo LNG, luego de que se suspendiera la autorización de impacto ambiental necesaria para su desarrollo. Esta planta, que forma parte de una iniciativa más amplia de industrialización en el Golfo de California, enfrenta diversas complicaciones legales que podrían retrasar su implementación.
La Agencia de Seguridad, Energía y Medioambiente (ASEA) anunció que recurrirá a los tribunales para clarificar el alcance de la suspensión y buscar el reinicio de las obras. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, junto con la secretaria de Energía, Luz Elena Rodríguez González, han minimizado los posibles daños ambientales que el proyecto podría acarrear en el ecosistema del Mar de Cortés, un área considerada vulnerable por expertos.
Recientemente, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental informó que un juez había señalado que la ASEA ignoró un fallo que impedía avanzar en el proceso de evaluación. A pesar de esto, la ASEA sostiene que el procedimiento no ha sido completamente paralizado e insisten en que se defenderán legalmente para continuar con el desarrollo del proyecto.
Amigo LNG, que requiere una inversión de 6,800 millones de dólares, tiene previsto comenzar su operación con la capacidad de exportar gas natural a Asia y abastecer el mercado interno. Sin embargo, la espera por la aprobación final de la inversión se ha prolongado. El Gobierno mexicano había prometido que la decisión se tomaría en 2022, y actualmente se espera que suceda entre 2024 y 2026.
A pesar de los intereses estatales y federales en la construcción de Amigo LNG, la oposición de grupos ecologistas continúa creciendo. Se temen impactos ambientales significativos en el Golfo de California, que alberga una rica biodiversidad marina. Amigo LNG es solo uno de tres proyectos similares en la región que han enfrentado protestas debido al impacto potencial en uno de los ecosistemas más frágiles del país.
Con información de elpais.com

