A pesar de promesas de pagos, la firma de Carlos Slim aún enfrenta un saldo importante y evalúa la viabilidad de proyectos en el sector energético mexicano. La empresa de inversión del empresario Carlos Slim continúa enfrentando un saldo elevado de aproximadamente 700 millones de dólares en cuentas por cobrar de Pemex, la petrolera estatal mexicana. A pesar de las promesas tanto del gobierno como de Pemex de reducir estos adeudos, las obligaciones permanecen vigentes, especialmente las correspondientes al año anterior. La situación fue confirmada por Arturo Spínola, director financiero del grupo, quien informó que, aunque PVemex ha comenzado a saldar los compromisos más recientes, aún resta un monto sustancial en mora que afecta la liquidez del conglomerado. El análisis financiero revela que, desde 2024, Pemex ha suspendido pagos a varios proveedores, situación que ha obligado a grupos como Carso a ajustar sus expectativas respecto a los flujos de efectivo provenientes de la estatal. Sin embargo, las relaciones comerciales entre Slim y Pemex permanecen activas, evidenciado en la firma, en septiembre pasado, de un contrato de casi 2 mil millones de dólares destinado a la exploración y perforación en el campo terrestre de Ixachi, en Veracruz. Este acuerdo confirma la continuidad de las alianzas estratégicas, a pesar de las dificultades financieras. Por otro lado, el conglomerado está evaluando la viabilidad del proyecto de desarrollo del yacimiento de gas Lakach, ubicado en aguas profundas frente a Veracruz. La revisión responde a que los costos de inversión superan los beneficios potenciales, dado que el precio del gas actualmente no justifica el gasto necesario para su explotación. Además, en recientes declaraciones, Spínola mencionó que las dificultades técnicas y económicas están llevando a una posible desactivación del proyecto, una decisión que podría tener implicaciones significativas para las operaciones energéticas de Slim en México. Este escenario refleja la
