A pesar de las leyes, continúan en las playas del Caribe mexicano, afectando la biodiversidad y el turismo, y requiriendo acciones de conciencia y limpieza. A pesar de la implementación de regulaciones para limitar los plásticos de un solo uso en Quintana Roo, estos residuos siguen proliferando en las costas del Caribe mexicano. La persistencia de estos materiales impacta gravemente a la fauna marina, afectando a más de 800 especies, y se ha comprobado la presencia de microplásticos en mariscos, sal y en niveles detectados en el agua potable, poniendo en evidencia la magnitud del problema ambiental. La presencia de basura en las playas ha comenzado a dañar la imagen turística de la región, que depende en gran medida de su entorno natural. Para contrarrestar esta situación, grupos ambientales y turísticos han organizado campañas de limpieza en diferentes puntos costeros, logrando en el último año recolectar más de 9 toneladas de residuos en más de 84 kilómetros de litoral, gracias a la participación de miles de voluntarios. Estas acciones buscan no solo mejorar el paisaje, sino también sensibilizar a visitantes y habitantes sobre la importancia de reducir el uso de plásticos desechables y promover una economía circular en el sector turístico. Asimismo, alianzas estratégicas entre empresas hoteleras, organizaciones ambientales y fundaciones internacionales están promoviendo la implementación de programas de gestión de residuos que prioricen la sostenibilidad y la conservación. Próximamente, se realizarán jornadas de limpieza y concienciación en diferentes destinos, como Playa Tortugas, Gaviota Azul, Tulum y Cozumel, con la esperanza de fortalecer una cultura de respeto por los ecosistemas costeros y reducir la contaminación plástica en la región.
