La gobernadora reitera que la maestra murió de un infarto, mientras Sheinbaum respalda su trabajo en Veracruz El caso de Irma Hernández, la maestra que fue secuestrada y asesinada en Veracruz, volvió a generar controversia por las declaraciones realizadas por la gobernadora Rocío Nahle. La mandataria morenista cuestionó las críticas y los cuestionamientos sobre la causa de muerte de la maestra, calificándolos como “miserables”. Estas expresiones, pronunciadas durante una conferencia de prensa el día anterior, se difundieron hoy en la ‘mañanera’ de la presidenta Claudia Sheinbaum. Rocío Nahle afirmó que Irma Hernández, quien era maestra jubilada y taxista, falleció a causa de un infarto, “les guste o no”, según confirmó la Fiscalía General del Estado (FGE) tras los hallazgos del personal forense. En días recientes, la gobernadora ya había mencionado que la muerte fue producto de un infarto tras haber sido violentada, basándose en las investigaciones forenses. Durante un encuentro con los medios, la gobernadora fue cuestionada nuevamente sobre el caso y sobre sus declaraciones previas. En respuesta, reiteró: “Después de ser violentada, desgraciadamente padeció un infarto. Esa fue la realidad, les guste o no les guste”. Además, enfatizó que en sus conferencias semanales presenta los temas relevantes, ofrece las “versiones oficiales” y “da la cara” tanto en hechos positivos como en los negativos. Nahle también expresó que su forma de actuar es así y que continuará con esa postura, aclarando que no pretende decirle a la prensa cómo hacer su trabajo. Criticó a quienes, en su opinión, han convertido el asunto en un escándalo, calificándolos de “miserables”. La mandataria estatal afirmó que Irma Hernández no murió en su casa, sino que su fallecimiento fue resultado del pavor que experimentó al ser secuestrada, obligada a grabar un mensaje, arrodillada, con 12 hombres apuntándole con armas, lo cual derivó en su muerte. Diversos sectores y usuarios en redes sociales han criti
