Las acciones de salud y limpieza continúan en municipios afectados, reforzando la protección a la población ante los daños causados por las fuertes lluvias. Después de las intensas lluvias que afectaron varias localidades en el norte de Veracruz, las autoridades de salud comenzaron una segunda fase de intervención para mitigar los efectos de las inundaciones. En esta etapa, el enfoque principal es el saneamiento integral de las áreas afectadas para prevenir riesgos sanitarios y enfermedades. Esta iniciativa se complementa con campañas de vacunación y atención médica permanente, diseñadas para atender a la población vulnerable en los municipios más afectados. La coordinación entre los gobiernos federal y estatal ha sido fundamental para desplegar equipos especializados, quienes aplicaron miles de vacunas y realizaron miles de atenciones médicas en la región en las últimas semanas. Además, el esfuerzo de limpieza ha involucrado la distribución de larvicidas e insecticidas con el fin de reducir la proliferación de vectores de enfermedades como el dengue y el zika, siendo Veracruz uno de los estados más golpeados por las recientes precipitaciones. La importancia de estas acciones radica en que, tras las inundaciones, la acumulación de agua estancada aumenta el riesgo de brotes epidémicos, por lo que la vigilancia sanitaria continúa en varias comunidades. El proceso de saneamiento contempla no solo la eliminación de residuos y agua acumulada, sino la adquisición y distribución de insumos básicos como agua oxigenada, analgésicos y medicamentos para infecciones leves, además de la movilización de más de 160 brigadas médicas en la región. Los esfuerzos permanecerán activos hasta que las autoridades consideren que la región ha recuperado condiciones sanitarias seguras, garantizando así la protección de las comunidades. Es importante destacar que Veracruz cuenta con una extensa lista de municipios afectados, muchos de los cuales enfrentan todavía retos en infraestructura y sa
