Mérida, Yucatán. - Más de mil familias en Yucatán sufren las consecuencias de una crisis de salud, según afirmó Gaspar Quintal Parra, presidente estatal del PRI y diputado local. La falta de médicos en los municipios, el desabasto constante de medicamentos y la saturación de hospitales hacen que enfermarse en la entidad sea una angustia diaria para los ciudadanos.
Quintal Parra destacó que la situación ha sobrepasado los límites, implicando una violación del derecho humano a la salud, consagrado en la Constitución. Las comunidades más afectadas carecen de médicos de planta, lo cual obliga a los habitantes a recorrer largas distancias o pagar costos elevados por atención médica. "Viajar horas o desembolsar de su propio bolsillo se ha vuelto lo habitual para encontrar atención", señaló.
Además, la crisis de salud se agudiza con el colapso del Hospital Agustín O’Horán y el preocupante cierre del Hospital Materno Infantil, lo que ha dejado a madres y recién nacidos sin el amparo necesario en un momento crítico.
Datos del INEGI indican que Yucatán mantiene altos índices de suicidios y muertes evitables por enfermedades como la diabetes y problemas cardiovasculares. La combinación del desabasto de medicinas y el escaso acceso a servicios de salud crea un escenario alarmante.
Quintal Parra subrayó la necesidad urgente de políticas efectivas que garanticen el derecho a la salud en Yucatán, planteando que la desatención en el sector salud es insostenible y requiere acción inmediata.
Con información de eluniversal.com.mx

