Baca, Yucatán. – Ejidatarios del municipio de Baca, Yucatán, ubicado a 31.2 kilómetros de Mérida, se encuentran en una lucha constante para defender sus tierras de cultivo y uso común del despojo y desmontes perpetrados por empresarios inmobiliarios. Los pobladores, dedicados a la apicultura y al cultivo de henequén, pitahaya, limón y hortalizas, denuncian que la estrategia de los empresarios consiste en ingresar maquinaria pesada a los predios, argumentando supuestas posesiones legales, para luego presionar a los ejidatarios a ceder. El pasado 21 de junio, la entrada de maquinaria a las tierras conocidas como “San Cayetano” para derribar albarradas y desmontar el predio evidenció la intensificación del conflicto. Uno de los principales señalados es el empresario Pedro Solís Millet, quien encabezó esta última acción. Los ejidatarios confrontaron a los operadores de la maquinaria, quienes admitieron haber sido enviados por Solís Millet. Tras el incidente, ejidatarios acudieron ante el juez de paz el 27 de junio, donde también compareció el representante de Solís Millet. Se acordó una visita al predio para verificar los daños y que el empresario asumiría la reparación, lo que representó un pequeño triunfo para la defensa de la tierra. Las y los ejidatarios señalan la posible complicidad de autoridades ejidales en estos despojos, argumentando que la maquinaria pesada ingresa a las tierras sin que se haya realizado el pago correspondiente a los campesinos. El intento de despojo no es reciente. El 3 de octubre de 2024, Pedro Solís Millet ya había intentado que 167 hectáreas de las parcelas Santa Anita y Kabcanchén fueran reconocidas a su nombre. La Asamblea Ejidal rechazó la solicitud al no presentar el contrato de contraprestación, es decir, la prueba de pago por la tierra. En ese momento, el comisario ejidal era Dagoberto Itzá, y se planteó la expulsión de Solís Millet. Los empresarios, incluyendo a Solís Millet, buscan convencer al ejido de cambiar el estatus de las t
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