Santa Gertrudis Copó, Yucatán. – La gentrificación, impulsada por megaproyectos inmobiliarios, está transformando de manera acelerada y perjudicial el entorno de Santa Gertrudis Copó, una comunidad originaria al norte de Mérida, poniendo en riesgo sus tradiciones, su modo de vida y la identidad de sus habitantes mayas. Así lo expuso Leydi Eloína Cocom Valencia, ex comisaria municipal de la localidad, durante el conversatorio “Gentrificación: ¿progreso o desplazamiento?”, organizado por la Universidad Modelo. Cocom Valencia detalló que la llegada de grandes desarrollos ha alterado la dinámica vecinal y la imagen urbana que caracterizaba a este pueblo, anteriormente apartado del centro de Mérida y rodeado de montes. El crecimiento inmobiliario descontrolado ha generado problemas cotidianos como caos vial, presión sobre los servicios públicos y tensiones entre vecinos. Además, la construcción de edificios que desentonan con la escala del pueblo afecta la calidad de vida al reducir áreas verdes, modificar la iluminación natural y comprometer la privacidad de los hogares. La excomisaria enfatizó la falta de respeto al derecho a la consulta previa, libre e informada de los pueblos originarios, establecido en la Constitución y el Convenio 169. Señaló que autoridades estatales y municipales continúan aprobando proyectos sin escuchar a la comunidad, incluso mediante consultas apresuradas con plazos de revisión insuficientes y sin permitir el acceso completo a la información. Esta situación, advirtió, fomenta un crecimiento invasivo que ignora la cosmovisión maya y debilita la defensa del territorio. Como ejemplo de este desarrollo invasivo, mencionó la construcción de las Torres Insignia, un edificio de 26 niveles cuya excavación presuntamente afectó el manto acuífero, lo que podría comprometer el suministro de agua potable y agravar la saturación de los servicios básicos. La edificación de gran altura también vulnera la privacidad y el acceso a la luz solar, elementos cotid
Temas:
