El Congresista
Yucatán

Gobierno Expropia Más Tierras Ejidales para el Tren Maya en Yucatán y Sureste

El gobierno mexicano ha emitido nuevos decretos para expropiar tierras ejidales en Yucatán, Campeche y Quintana Roo, con el fin de expandir el proyecto del Tren Maya. Las comunidades afectadas expresan preocupación por la falta de transparencia y compensaciones.

Por Redacción1 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

Mérida, Yucatán. – El Gobierno de México, bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha oficializado la expropiación de nuevas superficies ejidales en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Estas acciones, justificadas bajo el argumento de utilidad pública, tienen como objetivo la expansión del megaproyecto del Tren Maya. A través de decretos publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF) los días 29 y 31 de diciembre, se autorizó la toma de predios pertenecientes a diversas comunidades ejidales. Estos terrenos son considerados esenciales para la consolidación de la infraestructura ferroviaria del sureste del país. En Yucatán, las expropiaciones afectan a ejidos ubicados en municipios clave como Tixpéhual, Temozón, Kanasín, Valladolid, Chemax, Umán, Yaxcabá y Mérida. Comunidades que, históricamente, han expresado preocupaciones sobre la falta de transparencia en las negociaciones y la suficiencia de las compensaciones ofrecidas por la pérdida de tierras que constituyen su principal sustento y parte fundamental de su identidad. Los decretos del 29 de diciembre incluyeron superficies de ejidos como Yodzonot, Tahdzibichén, X-Kumil, Conhuas, Yalcobá y Sisbicchén. Posteriormente, el 31 de diciembre, se publicaron nuevas expropiaciones firmadas conjuntamente por la presidenta, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional y la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, afectando terrenos en Campeche y Quintana Roo, además de Yucatán. Si bien el discurso oficial destaca la legalidad y necesidad de estas acciones para el desarrollo del proyecto ferroviario, para las comunidades ejidales la realidad se traduce en una pérdida de territorio, incertidumbre jurídica y un proceso de toma de decisiones centralizado que, a su parecer, relega sus necesidades y derechos. Con estas nuevas medidas, el Tren Maya continúa su expansión sobre suelo ejidal, generando un debate sobre el equilibrio entre el desarrollo de infraestructur

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota