Mérida, Yucatán. - El gobernador Joaquín Díaz Mena, mejor conocido como Huacho, ha otorgado aproximadamente el 80% de las candidaturas a alcaldías en Yucatán a candidatos provenientes de otros partidos, lo que ha provocado la indignación de los morenistas en la entidad. Esta estrategia va encaminada a incorporar a figuras de partidos como el PRI y el PAN, que han sido despectivamente etiquetadas como "chapulines".
Entre los personajes destacados en esta controversial distribución se encuentran Romel Pacheco Marrufo, candidato por Mérida, así como Carlos “Niño” Ortega en Motul y Liula Frías Castillo en Progreso. Los líderes morenistas critican que esta decisión diluye la esencia del partido y cuestionan el compromiso de Huacho con los ideales originales de Morena.
Las protestas han crecido en respuesta a la percepción de que su administración ha permitido un aumento en los delitos en varias localidades, incluyendo Mérida. La seguridad pública, que hacía de Yucatán uno de los estados más seguros del país, se ve ahora afectada por el ingreso de grupos delictivos, con ciudadanos y opositores exigiendo respuestas más contundentes del gobierno estatal.
Mientras tanto, Huacho asegura que no hay impunidad y ha prometido trabajar de forma coordinada para enfrentar a la delincuencia. Sin embargo, la administración ha sido acusada de nepotismo y de desvío de recursos en programas sociales, por lo que enfrenta críticas además de las que provienen de sus exaliados. Ante este panorama, la reelección de Cecilia Patrón Labiada, del PAN, en Mérida parece cada vez más probable, dado el descontento que se observa entre quienes apoyaron a Morena.
Con información de diariodechiapas.com

