Mérida, Yucatán. – En Yaxcabá, Yucatán, la tradición maya cobra vida cada 25 de diciembre con la danza de la estrella de Belén, conocida en maya como u yóok’otil u yeek’il Béelem. Esta representación es un homenaje al Niño Dios y se ha mantenido arraigada entre los pobladores, quienes participan activamente en su elaboración y ejecución. La danza principal involucra a un danzante mayor, quien porta una estrella de cinco picos adornada con flores de cera de abeja (lolikib). Le siguen otros danzantes con una cabeza de cochino adornada con listones de colores. La representación evoca el pasaje bíblico de la estrella que guió a los magos de oriente al pesebre, y en Yaxcabá se cree que también guió a los pastores. Semanas antes de Navidad, un grupo de voluntarios se reúne para construir la estrella. Utilizando una estructura metálica y varitas de madera, recubren el armazón con cientos de pequeñas flores elaboradas con cera escamada, una técnica que emplea moldes de madera y cera derretida. Estas flores, una vez solidificadas y decoradas con lentejuelas, se pegan pacientemente a la estrella con cera negra de abejas silvestres. Finalmente, se añaden tiras de papel de seda picado y flores de plástico. La melodía de la Cabeza de Cochino, u ók’ostajpool, acompaña la danza. Los participantes se dirigen a la iglesia para bailar algunas melodías antes de continuar hacia la casa donde se exhibe el pesebre principal. La estrella saluda al Niño Dios, ataviado como jaranero yucateco, y tras otros bailes, el grupo se dirige a la casa designada para la elaboración de la estrella el siguiente año. Durante el recorrido, se comparte la bebida conocida como waak’ o waaro, una mezcla de licor de caña con refresco y agua mineral. Entre gritos y bromas, se ofrece la bebida al danzante principal e incluso se moja a otros bailarines, evocando las lluvias.
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La Danza de la Estrella de Belén en Yaxcabá
La danza de la estrella de Belén (u yóok’otil u yeek’il Béelem) es una tradición que se celebra cada 25 de diciembre en Yaxcabá, Yucatán, como homenaje al Niño Dios, recreando el pasaje bíblico de la estrella que guió a los Reyes Magos.
Por Redacción1 min de lectura
