Muna, Yucatán. - Comunidades mayas en San José Tipceh y Planchac han estado luchando durante siete años contra los proyectos solares Ticul A y B, que amenazan su territorio. En abril, estos grupos lograron la cancelación del permiso para el proyecto de la empresa Vega Solar 1, el cual contemplaba 414 megavatios (Mw) y la deforestación de 384 hectáreas en la región.
## Datos clave - Quién: Comunidades mayas de San José Tipceh y Planchac. - Qué: Cancelación del permiso de proyecto solar Ticul A. - Dónde: Municipio de Muna, Yucatán. - Cuándo: Abril de 2023. - Amenaza: Nuevos parques solares propuestos en la península de Yucatán.
Las comunidades han resaltado la falta de consulta adecuada sobre estos megaproyectos. “Nos preocupa la insensibilidad con la que se manejan estos proyectos. Se destruye la selva que nos da vida para sembrar fotoceldas que benefician a unos pocos”, declaró Cecilia Uh, líder indígena. Los nuevos desarrollos propuestos incluyen parques en Campeche, Quintana Roo y Yucatán, lo que intensifica la preocupación sobre derechos territoriales y el impacto ecológico.
## ¿Qué significa para las comunidades mayas? Las nuevas disposiciones para proyectos solares bajo el esquema de inversión mixta del gobierno han generado alarma en comunidades que ya han enfrentado el despojo de su tierra. La creación de 37 parques solares está vinculada a una expansión que ignora la riqueza cultural y los derechos de propiedad de las comunidades mayas, lo que podría resultar en daños irreversibles a la selva y el ecosistema local.
## ¿Cómo afectan estos proyectos al medio ambiente? Los impactos ambientales de los proyectos de energía renovable han sido significativos. Entre los daños reportados se encuentran la deforestación de áreas vitales y la alteración de hábitats. A medida que se desarrollan nuevas plantas, se estima que la instalación de la Planta Solar Haab Kiin, por ejemplo, requerirá cortar 250 hectáreas de selva. La comunidad indígena demanda un enfoque más sostenible que respete sus derechos y el medio ambiente.
La situación actual refleja un ciclo repetido de desconfianza hacia las decisiones gubernamentales y privadas en la región. A pesar de la necesidad de transición hacia energías limpias, esta debe ser realizada con la participación activa y consentida de las comunidades afectadas. A medida que los gobiernos y empresas continúan explorando el potencial energético de la península de Yucatán, el futuro de las comunidades mayas y su entorno sigue en juego.
Con información de ipsnoticias.net

