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Yucatán

Síndrome del niño hiperregalado: psicólogos advierten sobre sus efectos en el desarrollo infantil

Psicólogos advierten que el exceso de obsequios en la infancia puede generar baja tolerancia a la frustración, falta de creatividad y un fomento del consumismo, afectando el desarrollo emocional y social de los menores.

Por Redacción2 min de lectura
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MÉRIDA, YUCATÁN. – El "síndrome del niño hiperregalado", caracterizado por la entrega excesiva de obsequios sin una razón aparente, se ha convertido en una preocupación para especialistas en salud infantil. Este patrón, asociado a estilos de crianza permisivos y compensatorios, puede generar consecuencias negativas en el desarrollo emocional y social de los menores, según advierte Patricia Gili López, psicóloga y psicoterapeuta, y ex presidenta del Colegio de Psicólogos del Estado de Yucatán. El fenómeno es particularmente notable en Yucatán durante festividades y en hogares donde ambos padres trabajan largas jornadas. Gili López señala que el exceso de regalos fomenta en los niños un vínculo emocional con lo material en detrimento de experiencias y vínculos afectivos. "Los niños comienzan a percibir que la felicidad proviene del consumo y no del esfuerzo o la conexión humana", explicó la especialista, afectando su capacidad de autorregulación, paciencia y sentido del esfuerzo. Las repercusiones de este síndrome pueden manifestarse en la vida adulta como dificultades para manejar la frustración, impulsividad y problemas en las relaciones interpersonales. La psicóloga identifica tres consecuencias principales: una baja tolerancia a la frustración al no experimentar el "no" o la espera; una falta de creatividad, ya que los juguetes prefabricados limitan el juego simbólico y la exploración; y un fomento del consumismo, reforzando la idea de que lo material genera felicidad. Para contrarrestar este síndrome, Gili López recomienda a los padres establecer reglas claras sobre la cantidad de regalos, enseñar la importancia de la espera y la tolerancia a la frustración, priorizar experiencias sobre objetos materiales, dialogar sobre necesidades versus deseos, dedicar tiempo emocional de calidad y mantener congruencia en las decisiones familiares. Otras fuentes especializadas, como Javier de Haro, psicólogo infantil, y el Instituto Europeo de Psicología Positiva, también han

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