Yucatán se posicionó como uno de los estados con mayores avances en condiciones laborales para mujeres, ocupando el cuarto lugar en el estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) titulado "Estados #ConLupaDeGénero 2026". En contraste, Campeche y Quintana Roo mostraron retrocesos en su calificación.
Datos clave
- Cuándo: 2026
- Dónde: Yucatán, Campeche y Quintana Roo
- Qué: Estudio del IMCO sobre condiciones laborales de las mujeres
- Posiciones: Yucatán 4º, Campeche 14º, Quintana Roo 14º
El informe del IMCO analizó diversos indicadores que reflejan el ingreso, la permanencia y la autonomía económica de las mujeres en el mercado laboral. En Yucatán, la administración de Joaquín Díaz Mena ha propiciado un entorno más favorable para las mujeres trabajadoras, en contraste con el descenso en la clasificación de Campeche, gobernado por Layda Sansores Sanromán, y Quintana Roo, bajo el liderazgo de Mara Lezama.
Los factores considerados por el IMCO incluyen la cobertura de cuidados para la primera infancia, la proporción de mujeres con educación superior y el porcentaje de mujeres en pobreza laboral. Las entidades que obtuvieron calificaciones más altas, además de Yucatán, fueron la Ciudad de México, Nuevo León, Colima y Baja California Sur. Estos estados han implementado políticas que facilitan la continuación de estudios y ofrecen recursos de cuidado infantil, lo que es vital para mantener a las mujeres en el mercado laboral.
¿Cuáles son los desafíos laborales en Campeche y Quintana Roo?
Campoche y Quintana Roo demuestran un panorama más complicado. Campeche presenta rezagos en desigualdad en el trabajo no remunerado y en homicidios dolosos de mujeres, mientras que Quintana Roo, aunque muestra un alto nivel de autonomía económica, enfrenta problemas en la permanencia laboral de las mujeres. La dificultad para equilibrar el trabajo y el cuidado familiar, así como las condiciones de seguridad, afectan esta cuestión.
¿Por qué es importante medir las condiciones laborales?
Entender las condiciones laborales es crucial para el desarrollo no solo de las mujeres, sino de toda la economía. A pesar del avance de Yucatán, la informalidad laboral entre mujeres se mantiene en alrededor del 63%. Esta situación es reflejo de un problema estructural que persiste a nivel nacional, lo cual limita el acceso a empleos con prestaciones y seguridad.
El enfoque debe estar en fomentar la creación de empleos formales en todo el sureste mexicano. A medida que la economía informal prevalece, se dificulta la inclusión real de toda la población en el mercado laboral, afectando no solo a las mujeres, sino a la sociedad en su conjunto.
Con información de lajornadamaya.mx

