Poza Rica, Veracruz. - La angustia persiste un año después de la inundación causada por el desbordamiento del río Cazones, cuando muchas familias fueron evacuadas por las autoridades. Vanesa González Cruz recuerda vívidamente la noche del 10 de octubre de 2025, cuando junto a su esposo y su hija recién nacida abandonó su hogar en un intento por salvar sus vidas.
Con un embarazo avanzado en ese momento, Vanesa logró escapar en la camioneta de un familiar, alcanzando un lugar seguro mientras las aguas arrasaban su hogar. En su relato, menciona que perdió todos sus bienes, incluyendo electrodomésticos y muebles, que fueron destruidos en segundos por la fuerza del agua y el lodo.
El gobierno federal ofreció apoyo de 20 mil pesos a los damnificados, cantidad que Vanesa decidió donar a su mamá para reconstruir la casa de ella, también afectada. “Tuve los medios y apoyos para reconstruir, pero preferí dárselos a mi mamá para que levantara su casa", explica, subrayando su decisión de no regresar a su vivienda original, la cual permanece inalterada desde el evento trágico.
La comunidad sigue sintiendo la pérdida, llegando a reportar al menos dos muertes en su colonia debido a la inundación, aunque solo se ha encontrado a una de las víctimas, mientras que la otra sigue desaparecida. Vanesa solicita a las autoridades mantenimientos actualizados sobre cualquier alerta relacionada con el río Cazones, que ahora está bajo un monitoreo constante.
“A un año de las inundaciones estamos con miedo de que se vuelva a salir el río”, concluye, reflejando el estado de incertidumbre que persiste entre los habitantes de Poza Rica.
Con información de eluniversal.com.mx

