Mérida, Yucatán. - La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha lanzado la campaña nacional “Los monos no son mascotas” para combatir el tráfico ilegal de primates, una amenaza para especies locales como el mono araña. En Yucatán, las acciones recientes han llevado al aseguramiento de ejemplares de esta especie, evidenciando la gravedad del problema.
En un operativo reciente, se rescataron monos araña en el Tianguis San Roque, y se reportó otro caso de valoración médica y reintegración a su hábitat en marzo. El tráfico de especies no es un fenómeno nuevo en la región. En 2025, un mono fue asegurado durante el transporte ilegal de 25 loros en la carretera federal Campeche-Mérida, donde los responsables no pudieron acreditar su procedencia.
Profepa indicó que México alberga tres especies de primates en peligro de extinción: el mono araña (Ateles geoffroyi), el mono aullador negro (Alouatta pigra) y el mono aullador de manto (Alouatta palliata). Estos primates juegan un papel crucial en sus ecosistemas, especialmente en la dispersión de semillas. La captura de crías perturba sus grupos sociales y puede reducir su capacidad reproductiva.
El tráfico comienza con la extracción violenta de jóvenes de la selva. Muchas veces, las crías son separadas de sus madres, que pueden ser asesinadas. Durante su traslado, los primates sufren diversas malformaciones y condiciones inadecuadas. Una vez cautivos, los animales pueden desarrollar comportamientos anormales debido al estrés y las condiciones de vida artificial. Por cada primate vendido, al menos tres mueren en la captura o el transporte.
La Profepa aclara que la demanda de primates como mascotas alimenta el contrabando, a pesar de que la ley prohíbe su comercialización. “El mejor lugar para estos animales es su hábitat natural”, reafirmó la dependencia. Desde 2019, las acciones de la Profepa han resultado en el aseguramiento de 137 primates en el país.
Con información de poresto.com

