París, Francia. - Cientos de estudiantes secundarios tomaron las calles de diversas ciudades francesas este viernes, lo que resultó en el cierre de aproximadamente 400 liceos y generó enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Los jóvenes exigen mejoras en las condiciones de sus escuelas, un aumento en el número de docentes y cambios en la duración de la jornada escolar.
Las movilizaciones, que iniciaron en la región parisina, se extendieron rápidamente a otras partes del país y resultaron en múltiples bloqueos, incendios y choques con la Policía. En el caso de Rennes, las fuerzas del orden utilizaron un camión hidrante para dispersar a los manifestantes que habían incendiado contenedores y se congregaron frente a un liceo. En distintas localidades, se registraron actos de vandalismo y daños a la propiedad escolar.
Los estudiantes, principalmente de entre 15 y 18 años, han expresado que las largas jornadas escolares, que a veces se extienden desde la mañana hasta la tarde, afectan su bienestar. Asimismo, denuncian la falta de calefacción y el deterioro de los edificios educativos. Otro de sus reclamos clave es la carencia de profesores y el déficit en la cobertura de clases.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, acknowledgeó las inquietudes de los alumnos, aunque también mencionó el impacto de grupos violentos en las manifestaciones. Hasta ahora, se han registrado miles de detenciones, en su mayoría de menores, y más de 300 agentes de seguridad han resultado heridos. La violencia ha desatado críticas sobre el uso de la fuerza por parte de la Policía en los operativos de dispersión.
La crisis educativa se presenta en un contexto de debate sobre el presupuesto del sector. Para 2027, se prevé un aumento menor al nivel de inflación, lo que ha intensificado las preocupaciones en torno a la calidad de la educación. El Gobierno francés prevé un diálogo con los grupos estudiantiles, mientras las protestas siguen programadas para los próximos días.
Con información de puntocapitalnoticias.com

