Morelia, Michoacán. - Raúl Morón perdió la candidatura de Morena a la gubernatura, siendo superado por Carlos Torres Piña, quien alcanzó el 32.6 por ciento de las preferencias en las encuestas recientes. Esta derrota, reconocida por Morón, fue acompañada de las sombras de su conexión con Leonel Godoy y el asesinato del político Carlos Manzo.
Las lecturas de la situación política en Michoacán indican que el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla también ganó al senator Morón en esta contienda. Francisco Garfias, en su columna para Excélsior, interpretó que la derrota refleja la influencia del grupo político del gobernador sobre Morón. Asimismo, El País resalta el impacto negativo que estos acontecimientos tuvieron en la campaña del exalcalde de Morelia.
La situación se complicó cuando Grecia Quiroz, activista política, acusó públicamente a Morón y Godoy de tener relación con el asesinato de Manzo. Las derivaciones de este escándalo llevaron a Morón a declarar ante la Fiscalía, lo que afectó su imagen ante los electores. A pesar de las defensas de Godoy, quien consideró las acusaciones como politiquería, la campaña de Morón se deterioró.
Según datos de Demoscopia, Morón pasó de 22.6 por ciento de apoyo en agosto a 15.2 por ciento en septiembre, evidenciando el impacto negativo de la controversia. Ahora, el propio Morón reconoce que su cercanía con Godoy y el caso Manzo afectaron su desempeño electoral, afirmando "todo cuenta" tras la victoria de Torres Piña.
El desenlace es un recordatorio del peso que la historia política y las relaciones personales pueden tener en las campañas electorales. Leonel Godoy, que había sido un activo importante para Morón durante años, se convierte en un factor de carga en este proceso. Morón, sin embargo, no contempla buscar otra candidatura en 2027 tras su derrota.
Con información de quadratin.com.mx

