Ciudad de México, CDMX. - La calidad de vida de los adultos mayores depende de una adecuada preparación tanto de ellos como de sus familias, advierte la psicóloga Edith Rodríguez Camps. Durante el programa "Salvemos una Vida", la especialista destacó la importancia de aceptar la propia historia, mantener la autonomía y fomentar las relaciones familiares para enfrentar los cambios que trae la vejez.
Rodríguez Camps, experta en psicooncología y tanatología, explicó que el envejecimiento puede ser vivido de formas diversas. Algunas personas encuentran paz al reflexionar sobre sus logros, mientras que otras sienten angustia ante la pérdida de tiempo y la muerte. Estas diferencias pueden explicarse a través de la teoría del desarrollo psicosocial de Erik Erikson, que sugiere que la vejez presenta un conflicto entre la integración del yo y la desesperación.
La especialista subrayó que los adultos mayores deben ser vistos como individuos capaces de seguir aprendiendo y adaptándose, gracias a su neuroplasticidad cerebral. Sin embargo, comportamientos que fomentan la limitación, como el edadismo, pueden obstaculizar su participación en la vida social y familiar. Las familias deben acompañar este proceso de envejecimiento, adaptando responsabilidades y fomentando un ambiente de paciencia y afecto.
Rodríguez Camps también enfatizó la relevancia del apoyo emocional en una etapa donde la pérdida de seres queridos es común. Aseguró que los adultos mayores son valiosos transmisores de valores y experiencias, lo que enriquece la cohesión familiar. La educación continua, la socialización y la creación de espacios intergeneracionales son clave para mantener un proyecto de vida lleno de significado y bienestar emocional.
Como próximo paso, las familias y adultos mayores deberán trabajar en el fortalecimiento de sus relaciones y entornos, adaptándose a la dinámica del envejecimiento en los años venideros.
Con información de sipse.com

