Loncopán, Chile. - Jorge "Koke" Guzmán, ala pívot del Club Deportivo Social y Cultural Osorno, regresó a las canchas tras haber sido diagnosticado con cáncer testicular en 2025. A pesar de la adversidad y de haber enfrentado un tratamiento complicado, Guzmán se mostró decidido a no rendirse, volvió a entrenar antes de que los médicos lo autorizaran y así, logró anotar en un partido crucial para él.
Originario de Bolivia y criado en el sector rural de Loncopán, cerca de Futrono, Guzmán comenzó su trayectoria en el básquetbol a los doce años. A pesar de iniciarse tarde en el deporte, su pasión por el juego lo llevó a recorrer múltiples clubes en Chile, como Las Ánimas, Escuela Alemana y Deportes Castro. En cada etapa, el basquetbolista se destacó por su dedicación y esfuerzo, logrando conectarse con los más jóvenes como entrenador, lo que ha inspirado a una nueva generación de jugadores.
La noticia de su diagnóstico fue devastadora, pero Guzmán tomó la decisión de convertir la adversidad en una oportunidad de superación. "Una vez que te dicen que tienes cáncer, la vida cambia. Aprendí a valorar lo que realmente importa", expresó el basquetbolista en una reciente entrevista, donde también compartió su deseo de motivar a los niños que enfrentan retos similares.
Tras completar su tratamiento y con la mente enfocada en el básquetbol, Guzmán no solo volvió a jugar, sino que también se ha convertido en un símbolo de resiliencia, alentando a otros a seguir sus sueños a pesar de las dificultades.
Actualmente, Guzmán sigue participando en partidos y clínicas de básquet, compartiendo su historia de superación y dedicación tanto dentro como fuera de la cancha.
Con información de miradasurtv.cl

