Valladolid, España. - Laura Herrero, una vallisoletana diagnosticada con esclerosis múltiple a los 18 años, se prepara para representar a su país en un encuentro internacional de rugby inclusivo en Gales. A pesar de las limitaciones físicas impuestas por su enfermedad, ha encontrado en este deporte una fuente de motivación y superación.
El diagnóstico llegó de manera abrupta durante su adolescencia, un momento que transformó su vida. Aunque inicialmente mantuvo una rutina relativamente normal, los brotes y el avance de la enfermedad la llevaron a dejar su carrera como maestra. La esclerosis múltiple, que afecta el sistema nervioso central, ha complicado su día a día; sin embargo, su compromiso con el rugby ha sido un salvavidas. "Lo que quiero demostrar es que las personas con discapacidad también podemos jugar", afirmó Herrero.
La transición hacia el rugby ocurrió cuando su hijo mayor comenzó a practicarlo. La invitación a unirse al equipo inclusivo de El Salvador, Los ChamiOsos, marcó un punto de inflexión. A través del deporte, Laura no solo ha recuperado parte de su movilidad, sino que también ha encontrado un espacio de pertenencia y comunidad.
"Mis nervios son como un cable pelado", explica Laura al hablar sobre su condición. Esa metáfora ayuda a transmitir experiencias que a menudo no son visibles para quienes no comparten su situación. A pesar de los retos, su optimismo la impulsa a explorar nuevas formas de mejorar su calidad de vida.
Con la mirada puesta en el partido en Gales, Laura continúa siendo un ejemplo de resiliencia y lucha. A lo largo de sus casi cuatro décadas de vida con esclerosis múltiple, ha demostrado que la pasión y el esfuerzo pueden superar barreras físicas y mentales.
Con información de tribunavalladolid.com

