Ciudad de México, CDMX. - La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que aproximadamente 170 millones de niños y adolescentes en el mundo padecen obesidad, cifra que se ha cuadruplicado desde 1990. En específico, 70 millones corresponden a menores de entre 5 y 9 años y 100 millones son adolescentes de 10 a 19 años. En respuesta a este problema, la OMS lanzó sus primeras directrices para el tratamiento de la obesidad en esta población.
Las nuevas recomendaciones subrayan la importancia de un tratamiento integral que incluya cambios en la alimentación, incremento de la actividad física y modificaciones sostenibles en el estilo de vida. Para los niños menores de 9 años, la OMS desaconseja el uso de medicamentos y procedimientos quirúrgicos. En adolescentes, se sugiere evaluar el uso de fármacos solo después de haber intentado un programa supervisado de cambios de conducta durante al menos seis meses.
Luz María De Regil, jefa del Departamento de Nutrición y Seguridad Alimentaria de la OMS, afirmó: "La base de la atención de la obesidad en niños y adolescentes no son los medicamentos ni la cirugía". Además, la OMS destaca que la obesidad puede ocasionar trastornos físicos y mentales, lo que incrementa el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2 y problemas cardiovasculares.
La organización también instó a los gobiernos a implementar políticas públicas que faciliten el acceso a alimentos saludables y fomente la actividad física. Aunque en países de ingresos altos se observa cierta estabilización en las cifras, la obesidad sigue aumentando en naciones de ingresos medios y bajos. De Regil advirtió que el costo económico de la obesidad asciende a billones de dólares y afecta gravemente la salud de los menores a largo plazo.
Con estas directrices, la OMS complementa sus recomendaciones para abordar la obesidad en adultos y menores, buscando un enfoque integral que contemple los múltiples aspectos de esta problemática.
Con información de diariodemexico.com

