Sergio Ramos, a sus 40 años, continúa manteniendo una disciplina alimenticia y de ejercicio que define su vida. Aunque ha estado fuera del campo durante cuatro meses, el expelotero se esfuerza por permanecer en forma, realizando entrenamiento en el gimnasio cuatro veces a la semana, donde comienza con cardio. Además, su estado físico es monitoreado por profesionales.
El sevillano ha compartido su enfoque en la alimentación a través de diferentes plataformas. Su prioridad es mantener una dieta que le permita estar en óptimas condiciones por si decide regresar al fútbol. Junto a su esposa, Pilar Rubio, han formado hábitos de nutrición que benefician a toda la familia, enseñando a sus cuatro hijos sobre el valor de una alimentación saludable, que incluye cero azúcares y ingredientes frescos.
Con años de experiencia en el deporte, Ramos ha aprendido qué alimentos le benefician y cuáles debe evitar. Su dieta incluye platos como ensaladas y pescados, además de un régimen de ayuno intermitente que realiza un par de veces a la semana. Aun en sus días de descanso, siente la necesidad de optar por opciones sanas, priorizando la lechuga y el pescado a la plancha.
El saludo familiar incluye desayunos nutritivos, donde a menudo se ven tortilla de espelta y fruta. Aunque la dieta de Ramos es equilibrada, el futbolista también reconoce la importancia de la flexibilidad. En ocasiones especiales, se permiten disfrutar de alimentos más indulgentes, demostrando que cuidar de la salud puede ir de la mano con el placer de los gustos.
Sergio Ramos comparte que, además de seguir una estricta rutina de alimentación, cada quincena se permite caprichos como churros con chocolate. Esta filosofía también aplica para sus hijos, a quienes enseña que disfrutar de la comida en ocasiones no interfiere con llevar un estilo de vida saludable.
Con información de abc.es

