Ciudad de México, CDMX. - Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llevaron a cabo manifestaciones en al menos 20 ciudades del país esta semana, exigiendo un aumento salarial cercano al 10%. Además del incremento en su salario, los manifestantes demandaron mejoras en infraestructura y urgentes suministros médicos, evidenciando una crisis crónica en el sistema de salud pública mexicana.
Mariana Campos, directora general de México Evalúa, expresó que el IMSS debería funcionar adecuadamente dadas las aportaciones de trabajadores y empleadores. Sin embargo, destacó que, entre 2016 y 2025, el instituto ha dejado de ejercer un 27% de su presupuesto destinado a infraestructura médica anualmente. "Es fundamental garantizar que los recursos proyectados se traduzcan en una ampliación efectiva de la capacidad de atención", añadió.
A pesar de los anuncios recientes de una inversión de 181.000 millones de pesos para expandir la infraestructura hospitalaria hacia 2030, el IMSS ha mantenido estancada su capacidad. Desde 2007, el número de hospitales de tercer nivel se ha mantenido en 36, mientras que el número de centros de primer nivel apenas ha sobrepasado los 1.500 desde el año 2000.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) destaca que México tiene una de las tasas más bajas de camas hospitalarias y personal médico por cada 1.000 habitantes, lo que condena al sistema a una constante presión. Según datos, en 2025, el IMSS dejó de surtir casi ocho millones de recetas, lo que obligó a muchos pacientes a buscar alternativas en el sector privado.
El desabastecimiento de medicamentos, un problema arrastrado desde la administración anterior, persiste y afecta gravemente la atención en el sector público. Los trabajadores continúan presionando por soluciones efectivas, mientras el sindicato del IMSS espera que el gobierno acceda a sus demandas y se garanticen mejores condiciones en el corto plazo.
Con información de elpais.com

