Mendoza, Argentina. - Sandra Zaccaria, dermatóloga de 46 años, se enorgullece de que sus dos hijas, Sofía y Victoria, finalizarán sus estudios de Medicina. Sofía, de 26 años, rendirá el examen global el 4 de diciembre para recibir su título, mientras que Victoria, de 24, también está en la etapa final y busca especializarse en Neonatología.
Ambas jóvenes han sido influenciadas por su madre, quien las ha formado no solo en el ámbito académico, sino también con su ejemplo de dedicación. "Tener a mi mamá como docente fue muy lindo", afirma Sofía, quien siente que su interés por la Dermatología proviene de la cercanía que tuvo con su madre en su carrera. Victoria complementa, “Admiro a mi mamá como médica y su ejemplo fue crucial en mi decisión”.
Sandra comenzó su trayectoria profesional en 2001, cuando se graduó mientras cuidaba de Sofía, quien tenía apenas ocho meses. Posteriormente, se convirtió en jefa de trabajos prácticos en la Cátedra de Dermatología de la Universidad Nacional de Cuyo y continúa enseñando en la Universidad de Mendoza. Además de su labor docente, Sandra ha trabajado en hospitales y ha seguido formándose como especialista, convirtiéndose en un referente en su área.
“Tener a mi mamá en el aula me permitió conocer su faceta como profesional”, expresa Victoria, quien reconoce todo el esfuerzo que su madre realizó para equilibrar su carrera con la crianza de sus tres hijas.
Ahora, con las dos hijas a punto de graduarse, Sandra refleja en su historia cómo la educación y la medicina se han entrelazado en su familia.
Con información de diariouno.com.ar

