Oaxaca, Oaxaca. - En el contexto del Día de Muertos, habitantes de Santa María Atzompa llevaron a cabo la tradicional alumbrada en el panteón de la comunidad, donde flores de cempasúchil y largas velas guían el regreso de las almas. Esta celebración, que se desarrolla cada año, subraya la conexión espiritual entre vivos y muertos en sus costumbres locales.
Alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa en Tixtla, Guerrero, también rindieron homenaje a sus compañeros fallecidos en la lucha por la justicia social, instalando un altar que simboliza resistencia y memoria colectiva. En su ofrenda, cada elemento representa un tributo a quienes entregaron su vida en la búsqueda de derechos y dignidad.
En Zapotlanejo, Jalisco, el festival del Día de Muertos celebra su edición número 17, honrando al reconocido actor Mario Moreno Cantinflas con una figura monumental de 22 metros de altura y 6.5 toneladas, ubicada en la explanada de la casa de la cultura. Este ícono permanecerá en el lugar hasta el 15 de noviembre, atraído por la admiración de los visitantes.
En Atlixco, Puebla, la monumental Catrina Chalchiuhtlicue, evocando a la diosa mexica del agua y la fertilidad, destaca en el pueblo mágico, ilustrando la diversidad de tradiciones y la riqueza cultural del país en esta temporada.
Las celebraciones continúan, reflejando el estatus vigente de estas tradiciones y la importancia de mantener vivas las memorias de quienes han partido. La comunidad sigue unida en la conmemoración, buscando preservar su herencia cultural a través de prácticas que recuerdan el valor de la vida y la muerte.
Con información de jornada.com.mx

