Ciudad de México, CDMX. - La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha decomisado más de 15 mil artefactos explosivos improvisados entre 2020 y 2025, siendo cerca de 10 mil quitados en 2025. Esta tendencia indica una evolución significativa en los arsenales del crimen organizado, que busca fortalecer su control territorial.
Un caso emblemático ocurrió el 18 de agosto en el municipio de El Rosario, Sinaloa, donde se incautaron más de 300 artefactos. En junio, otros 550 dispositivos artesanales fueron localizados en la misma área, incluyendo minas antipersonales y artefactos diseñados para ser lanzados por drones.
El aumento en la fabricación de armas artesanales ha sido impulsado por los cárteles, que han incorporado tecnología para mejorar sus capacidades de vigilancia y ataque. “Cada decomiso de armas a los cárteles mexicanos asesta un golpe a sus estructuras de poder”, afirmó Viola Traeder en un análisis de Deutsche Welle.
Víctor Sánchez Valdés, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, estima que unos 15 millones de armas ilegales circulan en México, y que alrededor de 7.5 millones podrían estar en manos del crimen organizado. Este armamento incluye no solo fusiles tradicionales, sino también vehículos blindados modificados en talleres clandestinos.
El uso de drones ha introducido nuevas tácticas en el arsenal de los cárteles, permitiendo vigilancia y transporte de explosivos. Estas aeronaves son utilizadas para mantener al operador alejado de los peligros inmediatos de confrontaciones.
La creciente amenaza de los drones ha llevado a una cooperación binacional. A finales de agosto, la Sedena informó que fuerzas estadounidenses detectaron y neutralizaron drones vinculados al tráfico de personas cerca de la frontera. Además, México ha adquirido tecnología para hacer frente a estos aparatos, buscando fortalecer sus capacidades de respuesta.
Las tácticas de los cárteles no solo abarcan explosivos, sino también vigilancia tecnológica avanzada. Grupos criminales contratan expertos en tecnología para desarrollar sistemas de espionaje, lo que representa un reto significativo para las autoridades.
Con información de elfinanciero.com.mx

