Pachuca, Hidalgo. – El gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, ha señalado que la reciente ola de violencia y ejecuciones en Tula de Allende se debe a una disputa territorial entre grupos criminales ajenos al estado. Si bien las autoridades locales ya reconocían una pugna entre el cártel de Los H y la célula de Los Soles por el control de la región, ahora se suma la incursión de organizaciones foráneas, según afirmó el mandatario. La madrugada del 6 de enero, un ataque armado dejó como saldo dos personas muertas, un hombre y una mujer, quienes viajaban en una camioneta Jeep Liberty que terminó impactada contra una barda en la Avenida Lázaro Cárdenas, colonia Jalpa. Este hecho eleva a nueve las muertes violentas registradas en Tula en los primeros días del año, sumando ataques directos y hallazgos de cuerpos con signos de tortura. Una hipótesis del Gabinete de Seguridad estatal sugiere que los homicidios, incluyendo el caso de tres personas encontradas sin vida entre terrenos de cultivo el 3 de enero, podrían ser consecuencia de esta lucha entre grupos rivales externos. El gobernador reconoció la preocupación por estas organizaciones foráneas, cuyo origen y modus operandi aún no se detallan públicamente por motivos de cautela informativa. Menchaca Salazar indicó que, afortunadamente, las víctimas en su mayoría estarían vinculadas a actividades delictivas. Como ejemplo, mencionó el hallazgo de tres cuerpos el 3 de enero, quienes portaban armas, lo que sugiere su pertenencia a organizaciones criminales. Sin embargo, subrayó la necesidad de cruzar información con el gobierno federal antes de hacer aseveraciones definitivas. El mandatario reiteró que el robo de hidrocarburo, conocido como "huachicol", sigue siendo un factor importante en la violencia de la región, señalando que las organizaciones se han sofisticado en sus métodos, incluyendo la construcción de "narcotúneles". Estos hechos se suman a otros recientes, como un ataque armado el 31 de diciembre en la c
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