La seguridad en torno a la Copa Mundial de la FIFA se extiende más allá de los estadios, con énfasis en evitar el uso no autorizado de drones. A partir de la próxima semana, Estados Unidos será sede del torneo, lo que ha generado preocupaciones sobre posibles incidentes aéreos.
Más de 60 agencias del orden público en las ciudades anfitrionas han completado un programa de capacitación del FBI, diseñado para detectar y actuar ante la presencia de drones no autorizados. Este curso no solo se centrará en la capacitación durante el evento, sino que se prevé que continúe incluso después de que termine el torneo.
Los drones representan un reto único para las autoridades debido a su asequibilidad y a la variedad de cargas que pueden portar, desde cámaras hasta sustancias peligrosas. La Administración Federal de Aviación impone restricciones de vuelo para salvaguardar la seguridad en eventos significativos. Aquellos que ignoren estas normativas enfrentarán sanciones severas.
El subdirector adjunto del FBI, Christopher Raia, expresó que, aunque no se han identificado amenazas directas al torneo, los riesgos de seguridad están siempre en evaluación. Señaló que los incidentes podrían variar desde altercados menores hasta preocupaciones más serias, pero subrayó que los asistentes pueden sentirse seguros en los partidos.
Las capacidades del FBI incluyen la utilización de tecnología avanzada para controlar drones no autorizados, orientándolos de manera óptima o forzando su descenso si es necesario. Raia advirtió a los operadores de drones que, debido a los recursos disponibles, aquellos que intenten volar sus dispositivos en áreas restringidas serán identificados y enfrentarán consecuencias legales.
Con información de telemundowashingtondc.com

