Minneapolis, Minnesota. – Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó y mató a una mujer en Minneapolis durante un operativo migratorio, lo que desató la furia del alcalde Jacob Frey y protestas ciudadanas. El incidente ocurrió en un barrio residencial, donde el agente, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), actuó en defensa propia al temer ser atropellado por el vehículo de la mujer. La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, afirmó que el intento de la mujer por atropellar a los agentes constituyó un "acto de terrorismo" y que el agente "disparó en defensa propia". Sin embargo, las imágenes del suceso y el caos posterior han avivado el debate. Tras el tiroteo, decenas de manifestantes se congregaron en el lugar, expresando su indignación con consignas como "¡ICE fuera de Minnesota!". La comunidad migrante, especialmente la de origen somalí, ha sido el foco de este operativo, considerado uno de los más grandes en la historia reciente del gobierno federal. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, reaccionó enérgicamente, exigiendo la retirada de los agentes federales: "¡Lárguense de Minneapolis! No los queremos aquí", declaró. "La gente está siendo destrozada. Los residentes de Minneapolis que han contribuido tanto a nuestra ciudad, a nuestra cultura, a nuestra economía, están siendo aterrorizados y ahora alguien está muerto". La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, incluso acompañó a los agentes en uno de los arrestos, detallando que el detenido era buscado por cargos graves en Estados Unidos y Ecuador. La operación, justificada por el gobierno como una medida contra el fraude y el tráfico de personas, ha sido percibida por muchos como una persecución, elevando la tensión entre autoridades locales y federales a un punto crítico.
