Ciudad de México. – Guillermo Valencia, dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Michoacán, ha denunciado públicamente haber recibido amenazas de muerte y acusó al gobierno estatal de orquestar una campaña de intimidación para silenciar su voz crítica. Valencia afirmó ser una "figura incómoda" para el poder y detalló un atentado perpetrado contra su equipo de escoltas hace unas semanas, del cual no había informado previamente para evitar ser percibido como víctima. En conferencia de prensa, el líder priista expuso que, ante la persistencia del acoso, que incluye vigilancia constante y el sobrevuelo de un dron cerca de su domicilio, decidió hacer pública la situación. Valencia manifestó su preocupación ante una posible acción gubernamental para retirarle el equipo de seguridad federal con el que cuenta, lo que consideró una medida para forzar su silencio ante las presuntas omisiones en materia de seguridad pública. El político michoacano extendió la responsabilidad de su integridad física a las altas esferas del poder, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Sostuvo que, en caso de una nueva agresión, la responsabilidad recaerá en el Ejecutivo federal por permitir un clima de impunidad. Valencia recordó casos como los de Hipólito Mora y Carlos Manzo, cuyas voces críticas fueron silenciadas, y reiteró que continuará señalando las fallas en la gobernabilidad de la entidad a pesar de las amenazas.
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