Ciudad de México, CDMX. - La Selección Mexicana de fútbol ha comenzado su camino bajo la dirección de Rafael Márquez Álvarez con un par de empates, ambos 1-1, logrando este resultado en sus partidos contra Colombia y Perú. El nuevo entrenador ha tomado las riendas del equipo luego de la salida de Javier Aguirre y ahora enfrenta el reto de transformar la fisonomía del cuadro nacional con miras al Mundial 2030.
Desde su debut en el banquillo, Márquez, exfutbolista oriundo de Zamora, Michoacán, ha recibido el respaldo de la Federación Mexicana de Fútbol, así como de los aficionados y los propietarios de clubes. Sin embargo, el rendimiento del equipo en la Fecha FIFA de septiembre ha generado inquietudes, al no obtener victorias ni mostrar un funcionamiento sólido.
Las ausencias por lesiones de jugadores clave como Raúl Jiménez y Julián Quiñones, así como la no convocatoria de Edson Álvarez y Alexis Vega, han mermado las opciones ofensivas del equipo. Márquez ha confiado en delanteros como Armando “Hormiga” González y Santiago Giménez, quienes no han podido marcar en los partidos recientes, dejando al equipo con un ataque limitado.
El entrenador mexicano considera que estos partidos son una oportunidad para observar a nuevos talentos. "La edad promedio de nosotros es de 24 años contra 29 de Perú. No sé quién más se hubiera atrevido a hacerlo", comentó Márquez, subrayando su decisión de utilizar alineaciones con jugadores jóvenes que aún no han trabajado juntos.
El próximo desafío será ante Estados Unidos el 3 de octubre de 2026, donde se espera que Márquez regrese a una alineación más consolidada. Este encuentro se jugará en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona, y será una buena oportunidad para que el nuevo técnico demuestre el desarrollo de su estilo de juego.
Con información de nmas.com.mx

