Ciudad de Guatemala, Guatemala. - Más de 10 millones de personas en Centroamérica enfrentan la sequía más severa de las últimas décadas, desencadenada por el fenómeno del Súper El Niño. Este evento climático ha provocado temperaturas de hasta 42 grados, lo que ha impactado gravemente los cultivos esenciales como el maíz y el frijol, afectando la dieta de millones de familias.
Los agricultores viven un panorama desolador. Muchos se ven obligados a vender su ganado a precios bajos debido a la escasez de pasto y agua. La situación es especialmente crítica en las comunidades rurales, donde las familias dependen de la producción local para su alimentación. La sequía ha causado pérdidas significativas, dejando a los agricultores sin recursos para alimentarse y obligándolos a recurrir a mercados donde deben pagar por lo que antes cultivaban.
La directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Lena Savelli, advirtió que la crisis no se limita a las fronteras de Centroamérica. Se estima que 16 millones de personas en toda América Latina podrían verse afectadas por la falta de alimentos a causa del impacto del fenómeno climático. Además, el canal de Panamá, vital para el comercio internacional, ha tenido que restringir el tránsito de barcos debido al estrés hídrico.
La emergencia en el Corredor Seco evidencia una realidad alarmante: quienes menos han contribuido al calentamiento global son los que más sufren sus efectos. Ante la intensificación del Súper El Niño, los próximos meses serán cruciales. A menos que las respuestas locales, regionales e internacionales se implementen de inmediato, millones de personas corren el riesgo de caer en el hambre.
Con información de laiguana.tv

