Ciudad de México, CDMX. - La Presidenta Claudia Sheinbaum ha cambiado su postura hacia Estados Unidos, optando por un discurso más confrontativo tras las sanciones impuestas por el gobierno estadounidense a exfuncionarios mexicanos. Esta transformación ocurre después de dos años de priorizar la colaboración en temas de seguridad.
Recientemente, Sheinbaum cuestionó a su gabinete de seguridad sobre la congelación de cuentas de figuras como Carlos Torres, ex esposo de la Gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila. Washington lo acusa de proteger operaciones del Cártel de Sinaloa, situación que también involucra a su hermano, Luis Alfonso Torres, y a Rafael Buenrostro, un excolaborador de Ávila.
The Wall Street Journal reportó que la Presidenta expresó su malestar con Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad, al considerar las acusaciones de EE. UU. como un intento de desestabilizar el gobierno mexicano. Aunque Sheinbaum autorizó el congelamiento de cuentas, lo hizo para evitar un mayor deterioro en las relaciones bilaterales.
La mandataria ha incrementado sus críticas hacia la Administración Trump en las últimas semanas, reafirmando la soberanía mexicana en los foros públicos. Durante un mitin el 27 de septiembre, afirmó: "Los mexicanos no queremos injerencias, intervencionismo ni violaciones de nuestra integridad territorial".
Las tensiones se intensificaron tras las sanciones que el Departamento del Tesoro estadounidense impuso a 21 personas y 25 empresas por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Sheinbaum ha sostenido que las sanciones no implican necesariamente pruebas de conectividad criminal y prometió continuar investigando las irregularidades financieras en las cuentas de los señalados.
Con información de verticediario.com

