Culiacán, Sinaloa. - Durante agosto, Sinaloa evidenció el complicado escenario que enfrenta Morena, que acaparó el 40 por ciento de las menciones en el análisis de reputación mediática de Central de Inteligencia Política. La atención se centró en el regreso de Rubén Rocha Moya y la salida de Enrique Inzunza de la bancada de Morena, lo que desvió el enfoque hacia los problemas internos y la agenda de los otros partidos de cara a 2027.
A pesar de su predominancia mediática, la visibilidad de Morena no fue favorable. Los intentos de fijar la narrativa con el desafuero de Alejandro Moreno se transformaron en una serie de explicaciones acerca de su propia situación, incluida la designación de una gobernadora sustituta cercana a Rocha Moya. La gestión de Ariadna Montiel se complicó al ser acusada por Moreno de un desvío en el programa Bienestar, mientras que la expulsión de Roldán Álvarez Ayala por el caso Manzo sumó presión adicional en Michoacán.
En contraste, el Partido Acción Nacional (PAN) participó activamente en la conversación, aunque la mayoría de sus menciones fueron neutras. Jorge Romero, líder del PAN, demandó un derecho de réplica en las conferencias mañaneras y propuso un juicio político contra Rocha Moya. Sin embargo, la respuesta del gobierno fue calificar a los panistas como parte de un “ecosistema de amplificación digital”, restando legitimidad a sus reclamos.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) se posicionó durante el mes en torno a la figura de Alejandro Moreno, quien hizo frente a su posible desafuero y a la detención del contador de su hermano en Campeche. A pesar de su intento por internacionalizar el conflicto, alrededor del 75 por ciento de las menciones del PRI durante agosto fueron negativas, reflejando el estancamiento de su discurso.
Aunque Morena buscó proyectar una imagen fuerte, se encuentra ante el desafío de retomar la iniciativa frente a los ataques y cuestionamientos de los otros partidos políticos.
Con información de eluniversal.com.mx

