Culiacán, Sinaloa. - En los últimos dos años, Sinaloa ha sido escenario de una guerra entre cárteles que ha dejado un saldo de 3,900 homicidios. Este conflicto, que se intensificó a partir de septiembre de 2024, ha marcado la vida de sus habitantes, quienes se enfrentan a un entorno de violencia sin precedentes. Los asesinatos han sido tan evidentes que algunos cuerpos han sido abandonados en lugares públicos, como lo sucedido la noche del 27 de septiembre de 2024, cuando varios hombres fueron encontrados dentro de una camioneta con la frase "Bienvenidos a Culiacán" escrita en su costado.
Jesús Verdugo, fotógrafo local, describe el impacto de esta situación en la sociedad. "Estamos viviendo a pesar de la violencia. No estamos adaptados, simplemente intentamos sobrevivir", afirma Verdugo, quien ha documentado la transformación de la ciudad. Culiacán, con una población de aproximadamente un millón de habitantes, ha visto cómo su vibrante vida cotidiana se ha relegado a un frágil estado donde la actividad termina temprano y la tranquilidad es efímera.
La historia reciente de Sinaloa se ha caracterizado por picos de violencia asociados a luchas internas del cártel. Investigadores señalan que las crisis más severas ocurrieron cuando facciones del Cártel de Sinaloa se enfrentaron entre sí. La ruptura del grupo Beltrán Leyva en 2008, así como las disputas internas en 2017 y 2024, han sido momentos clave que precipitaron la escalada actual.
A medida que la violencia se generaliza, el paisaje urbano se ha vuelto un reflejo de este conflicto. Comunidades que una vez disfrutaron de un orden relativamente estable ahora enfrentan un entorno transformado, con negocios cerrados y un aumento en la inseguridad. David Mora, investigador de International Crisis Group, menciona que el fenómeno ha dejado "una arqueología de la violencia", visible a través de propiedades dañadas y un ambiente de miedo persistente.
Las autoridades se enfrentan a un desafío significativo en la recuperación de la estabilidad. Con múltiples cuerpos de seguridad en operación, la pregunta es cómo lograr un vuelco en esta narrativa de violencia. La situación sigue evolucionando, y se espera que las acciones gubernamentales en los próximos meses sean cruciales para abordar esta crisis.
Con información de elespanol.com

