La Basílica Menor de San Lorenzo fue testigo de un fuerte mensaje por parte del monseñor René Leigue, quien durante su homilía del domingo convocó a la comunidad a dejar atrás el regionalismo. El eclesiástico enfatizó la importancia de construir una convivencia más armoniosa y solidaria, donde se valore a todos los ciudadanos sin importar su procedencia.
Datos clave
- Quién: Monseñor René Leigue
- Qué: Llamado a eliminar el regionalismo
- Dónde: Basílica Menor de San Lorenzo
- Cuándo: Domingo pasado
Durante su discurso, Leigue instó a reflexionar sobre cómo el daño que genera el rechazo hacia aquellos que no son de la misma región obstaculiza el avance como sociedad. Subrayó que es fundamental aceptarnos y apoyarnos mutuamente, sin caer en la trampa de dividirnos por origen geográfico. "Si dejamos de pensar que solo los de aquí pueden hacer las cosas bien, nos ayudaremos a superar los problemas que enfrentamos", declaró.
¿Cómo afecta el regionalismo a la sociedad?
El regionalismo, según el monseñor, se traduce en la desconfianza y en la creación de barreras que impiden el crecimiento comunitario. Citó ejemplos de líderes políticos de la región que denunciaron la reciente designación de un político foráneo para un cargo importante, considerando que deberían ser los profesionales locales quienes ocupen dichos puestos. "Esto solo profundiza el odio entre nosotros", observó, haciendo hincapié en que la cohesión y la fraternidad son esenciales para afrontar los desafíos actuales.
¿Qué propone el monseñor para superar estas divisiones?
Leigue propuso un enfoque centrado en la solidaridad y el respeto entre los ciudadanos, instando a todos a asumir responsabilidades y reconocer que todos comparten el mismo propósito: el bien común. Su llamado a la acción resuena con la necesidad de formar una sociedad unida, capaz de trabajar a favor del desarrollo y la superación de problemas que atañen a la población en su conjunto.
El mensaje del monseñor Leigue resalta la urgencia de fomentar un entorno más inclusivo, donde los vecinos sean vistos como hermanos, en lugar de ser considerados de diferentes bandos. La esperanza radica en que los ciudadanos se unan ante la adversidad y construyan una comunidad próspera y solidaria.
Con información de eldeber.com.bo

