En México se ha presentado una preocupante tendencia de suicidios entre los policías, con un agente quitándose la vida cada 20 días durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Esta grave situación ha pasado desapercibida en las agendas de seguridad y salud pública del país.
Datos clave
- Cuándo: Durante el sexenio de AMLO.
- Cuántos suicidios: Entre 101 y 103 policías confirmados.
- Asesinatos: 2,323 agentes asesinados.
- Comparación: Un policía es asesinado al día.
- Estado de excepción: La Ciudad de México y Veracruz experimentan un aumento en las muertes autoinfligidas.
El analista estratégico Daniel Gómez-Tagle expuso que el sistema de seguridad civil en México sufre de una contradicción profunda, donde se ignoran las condiciones psicológicas que enfrentan los policías. A pesar de estadísticas alarmantes, como el hecho de que un policía se suicida cada 20 días, estos problemas no han sido considerados en la elaboración de la Estrategia de Seguridad 2024-2030.
¿Cuál es la causa detrás de estos suicidios?
Las condiciones de trabajo y la falta de atención psicológica han sido identificadas como factores significativos en esta crisis. Gómez-Tagle criticó que los agentes enfrentan un entorno de violencia sin el apoyo adecuado para manejarlo. Un caso representativo es el de Tania de la Rosa, quien, tras presenciar el suicidio de su novio, se reincorporó al servicio sin recibir ninguna valoración de su salud mental, lo que culminó en su propio suicidio.
Este fenómeno se agrava en regiones con deficientes protocolos de apoyo y en las que los esfuerzos a nivel estatal son insuficientes. Mientras que localidades como Chihuahua han implementado medidas para disminuir las muertes autoinfligidas, otros estados como la Ciudad de México y Veracruz han visto un aumento notable en estos casos debido a la inacción institucional.
La situación se complica aún más cuando se considera el abandono legal y administrativo. Historias de policías que, después de sufrir lesiones o traumas, no reciben la atención necesaria o las pensiones correspondientes resaltan una desventaja estructural que ignora los derechos humanos de los agentes. La urgencia por reformar normativas legales es clara, buscando reconocer a los policías como individuos con derechos, un paso esencial para poder abordar de manera efectiva su bienestar mental.
Con información de mvsnoticias.com

