Matamoros, Tamaulipas. - La muerte de Aranza Aidelany, una niña de nueve años, el pasado 29 de octubre, ha generado numerosas interrogantes sobre el incidente que la costó la vida. Además de Aranza, cinco personas más fallecieron en lo que se investiga como un ataque relacionado con la Guardia Estatal.
El gobernador del estado lamentó el hecho y afirmó que se continuará brindando apoyo a las familias afectadas. A su vez, Jesús Eduardo Govea Orozco, titular de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, aseguró que se están recabando pruebas, incluidos peritajes balísticos y testimonios, para esclarecer los hechos.
Arturo Pancardo Escudero, secretario de Seguridad Pública, indicó que tres elementos de la Guardia Estatal están bajo investigación; sin embargo, señaló que estos continúan en servicio. La bala que causó la muerte de Aranza es de un calibre de 7.62 milímetros, utilizado por la institución.
Las preguntas sobre el caso persisten. Cada vez surgen más dudas sobre la operación aérea y quién dio la orden de disparar. El hecho de que elementos de la Guardia continúen laborando mientras se investiga también genera inquietud entre la población. Además, se cuestiona la nacionalidad de la niña y por qué Estados Unidos no ha intervenido en el esclarecimiento de los hechos.
La Fiscalía enfrenta la presión de investigar a fondo no solo al policía que disparó, sino también de determinar si hubo órdenes superiores implicadas. La comunidad tamaulipeca demanda transparencia y verdad en un caso que ha conmovido al estado y puesto de manifiesto la necesidad de justicia.
Con información de hoytamaulipas.net

