La situación entre México y Estados Unidos ha escalado ante la confirmación de la revocación de las visas de Alfonso Durazo y Américo Villarreal, gobernadores de Sonora y Tamaulipas, respectivamente. Esta acción se enmarca dentro de investigaciones en curso relacionadas con posibles vínculos con el crimen organizado.
Carlos Álvarez Acevedo, corresponsal nacional de medios como Zeta y Noroeste, reveló que fuentes del Departamento de Estado estadounidense han confirmado esta revocación de visas. Aunque los documentos físicos aún están en posesión de los gobernadores, su validez ha sido anulada en el sistema migratorio de Estados Unidos.
Álvarez Acevedo enfatizó que, aunque Durazo y Villarreal han negado las acusaciones sobre la cancelación de sus visas, la realidad parece apuntar a lo contrario. Durante una reciente conferencia, el gobernador Durazo evadió preguntas sobre su estatus migratorio, lo que ha levantado suspicacias sobre su transparencia en el asunto.
Este acontecimiento genera importantes implicaciones políticas para la administración de la Cuarta Transformación. Durazo es una figura central en Morena, siendo presidente del Consejo Nacional del partido, mientras que Villarreal ha sido un actor clave en campañas electorales. Adicionalmente, se ha reportado que más de 50 funcionarios mexicanos han perdido sus visas desde el año pasado, lo cual indica un endurecimiento de las políticas migratorias hacia funcionarios en funciones.
La situación se enmarca en un contexto más amplio, con Estados Unidos intensificando su lucha contra la infiltración del crimen organizado en instituciones gubernamentales mexicanas. La revocación de visas a altos funcionarios resalta la creciente vigilancia y presión que enfrenta el gobierno mexicano en su relación con su vecino del norte.
Con información de mvsnoticias.com

