Reynosa, Tamaulipas. - Se ha detectado una refinería clandestina a tan solo 1.5 kilómetros de un cuartel de la Guardia Nacional, en una acción que ha dejado interrogantes sobre la vigilancia en la zona. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó el decomiso de esta instalación, aunque aún no se han realizado detenidos.
Datos clave
- Dónde: Brecha El Becerro, Reynosa, Tamaulipas.
- Cuándo: Descubrimiento realizado recientemente.
- Volumen de hidrocarburo: 3,769,500 litros de sustancia similar a combustibles.
- Infraestructura: Siete tanques verticales, seis tractocamiones, y otros equipos.
- Estado de la investigación: Abierta, sin detenidos hasta el momento.
Un recorrido por la zona reveló la magnitud de esta instalación, que incluye tanques y estructuras visibles desde varios puntos, incluso desde el Libramiento Sur Dos. La cercanía a un cuartel militar ha suscitado cuestionamientos sobre cómo esta operación pudo llevarse a cabo sin intervención previa de las autoridades. La FGR está trabajando en la recolección de información para determinar la duración de las operaciones de la refinería y la identidad de los responsables.
¿Qué encontraron las autoridades en la refinería clandestina?
Dentro de la refinería, se encontraron más de 3 millones de litros de una sustancia que presenta características similares a los hidrocarburos. Además, la FGR confiscó una serie de equipos que apuntan a su uso para el procesamiento y almacenamiento de combustibles, incluyendo tanques de gran capacidad y vehículos pesados.
De acuerdo con la FGR, estos elementos quedarán bajo la supervisión del Ministerio Público Federal a medida que continúa la investigación. Los indicios concluyentes sobre el origen y los responsables del hidrocarburo no han sido revelados, y las autoridades no han identificado detenciones vinculadas al caso.
¿Por qué es relevante la ubicación de esta refinería?
La cercanía de la instalación a un cuartel de la Guardia Nacional ha generado preocupaciones sobre posibles fallos en los mecanismos de control. Legisladores han demandado una profunda investigación sobre la vigilancia y conocimiento que pudiera haber tenido la autoridad sobre las operaciones. Se sostiene que la instalación de tal magnitud requiere tiempo y recursos significativos, lo que hace que la falta de intervención resulte aún más alarmante.
A medida que las indagatorias avanzan, la FGR investigará la procedencia del combustible, el modus operandi de la operación y si existió alguna complicidad por parte de funcionarios o autoridades locales. Hasta este momento, la situación permanece bajo evaluación.
Con información de elimparcial.com

