Un redactor de How-To Geek logró imprimir en 3D un disco de vinilo que, tras tres horas de trabajo, reproduce un audio de tan solo 18 segundos. Este proceso, que representa un reto técnico notable, se centra más en medir las capacidades actuales de las impresoras 3D que en competir con los discos convencionales.
El autor del experimento había explorado esta idea durante casi dos años. La dificultad radica en que los micro surcos que contienen la información del disco deben ser replicados con una precisión extremadamente alta. Esto se debe a que los surcos estándar de un disco de vinilo miden aproximadamente 50 micras de ancho. El modelo utilizado, una impresora de resina curada, puede producir detalles de hasta 42 micras, pero aún así no alcanza la calidad de un disco prensado.
Para llevar a cabo el experimento, se utilizó un programa de software que traduce datos de audio en geometría imprimible. A pesar de que la técnica reviste retos complejos, el resultado obtenido no satisface las expectativas en términos de calidad de audio. Según el autor, el sonido se asemeja al de una radio mal sintonizada y carece de fidelidad.
El tiempo requerido para la impresión es otro aspecto crítico. Cada segundo de audio produjo un gasto de aproximadamente diez minutos de impresión. Por lo tanto, imprimir una cara completa de 20 minutos llevaría cerca de 200 horas, lo que revela que esta técnica no es viable para crear álbumes completos.
El autor del proyecto concluyó que, si bien su curiosidad fue satisfecha, el sonido obtenido y las dificultades técnicas que enfrenta la impresión de discos de vinilo imparten limitaciones significativas en el campo de la calidad de audio.
Con información de pcdemano.com

