Ciudad de México, CDMX. - La creciente tensión entre México y Estados Unidos se intensifica en el contexto de las elecciones intermedias en el país vecino. La administración del presidente Donald Trump ha presentado un informe donde exige a México “hacer mucho más” para frenar el narcotráfico y la corrupción gubernamental, lo que ha reavivado el término “narcopolítica” para describir la situación en el país.
Claudia Sheinbaum, Presidenta de México, respondió de forma contundente a las acusaciones, señalando que México está al tanto de sus desafíos y está tomando acciones pertinentes. “Ningún país extranjero debe juzgarlo desde fuera”, expresó la mandataria durante su defensa ante las críticas de Washington.
Históricamente, las relaciones México-EE. UU. han estado marcadas por acusaciones y presiones relacionadas con el crimen organizado. En este sentido, Trump ha utilizado la narrativa de la “narcopolítica” para elevar su discurso ante su base en las elecciones de noviembre, algo que ha encontrado eco en la oposición mexicana, debilitada desde la llegada de la izquierda al poder.
La controversia se intensificó tras la acusación del Departamento de Justicia de EE. UU. contra Rubén Rocha, exgobernador de Sinaloa, por supuesta colaboración con el crimen organizado. Sheinbaum argumentó que tal acción busca influir en las próximas elecciones mexicanas, sugiriendo una estrategia coordinada con sectores ultraderechistas.
A pesar de las críticas, la Presidenta ha promovido reformas dentro de su administración para controlar la corrupción. Sin embargo, las cancelaciones de visados a políticos mexicanos han generado la percepción de que su gobierno podría estar coludido con el narcotráfico. Tal clima de desconfianza refuerza el argumento de que la presión de EE. UU. no ha cesado, lo que ha complicado aún más el panorama político en México.
Con información de elpais.com

