Estados Unidos. - La administración del presidente Donald Trump enfrenta limitaciones operativas que han reducido su meta de realizar un millón de deportaciones anuales. Según estimaciones, el Gobierno cerrará el año fiscal con entre 440 mil y 450 mil expulsiones formales, cifras que se acercan al récord de la gestión de Barack Obama.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reportó 356 mil 389 expulsiones desde el inicio de este año fiscal hasta el 20 de julio, lo que implica un promedio de mil 260 expulsiones diarias. La proyección de deportaciones podría ajustarse durante las semanas restantes de la gestión fiscal.
El antecedente de expulsiones más elevado de ICE se registró en el año fiscal 2013, con 438 mil 421 personas deportadas. Estas cifras solo contemplan las expulsiones formales, excluyendo retornos y salidas voluntarias, lo que pone en perspectiva el alcance de la actual administración.
La capacidad de deportar depende de varios factores, incluidos lugares de detención, vuelos disponibles y decisiones judiciales. Actualmente, las instalaciones de ICE albergan a 65 mil 765 detenidos, y más del 70 por ciento de estos no tienen antecedentes criminales, lo que afecta la operatividad del sistema.
Adicionalmente, el sistema judicial enfrenta una presión significativa, acumulando 3.3 millones de casos activos a partir de febrero, de los cuales 459 mil 504 corresponden a mexicanos, según la Universidad de Syracuse. Esto ha llevado a México a expresar su preocupación ante el Gobierno de Estados Unidos por la repatriación de ciudadanos mexicanos a través de Guatemala.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha manifestado su rechazo a esta práctica, y el Departamento de Estado está en proceso de revocar otras 200 mil visas en un intento de controlar la migración.
Con información de canal44.com

