Washington. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que busca evaluar si el lobo gris y el lobo gris mexicano deben ser eliminados de la lista de especies en peligro de extinción. Esta decisión responde a presiones del sector ganadero estadounidense, que alega que estos depredadores generan pérdidas económicas.
La administración estadounidense indicó que el secretario del Interior, Doug Burgum, deberá determinar si ambas especies cumplen con los requisitos para ser desprotegidas. Durante su primer mandato, Trump intentó desproteger al lobo gris, pero un tribunal federal detuvo esa acción.
La iniciativa ha suscitado fuertes críticas entre grupos ambientalistas. Greta Anderson, subdirectora de Western Watersheds Project, destacó que las dificultades señaladas por los ganaderos son insignificantes comparadas con los efectos de factores como el cambio climático y los acuerdos comerciales.
La situación del lobo gris mexicano sigue siendo alarmante, especialmente en la zona fronteriza y el suroeste de Estados Unidos. Según la organización Grand Canyon Wolf Recovery Project, la población de lobos grises mexicanos en libertad no supera los 317 ejemplares, lo que subraya la urgencia de mantener su protección normativa.
Próximamente, se espera que el secretario Burgum emita su evaluación, que podría tener un impacto significativo en la conservación de la especie.
Con información de desdeelbalcon.com

