Durante un conversatorio sobre el libro "La brecha entre saber y hacer: democracias más fuertes con políticas más efectivas", el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí, destacó los peligros que enfrenta la democracia cuando se ignora la ciencia en las decisiones públicas.
El rector advirtió que permitir que la desinformación guíe el rumbo político puede dar paso a formas de autoritarismo que prometen soluciones simples a problemas complejos. En su intervención vía remota, puntualizó que una democracia que decepciona pierde legitimidad y su capacidad para representar a la ciudadanía.
Datos clave
- Quién: Leonardo Lomelí, rector de la UNAM.
- Qué: Advierte sobre el riesgo de la democracia sin apoyo científico.
- Dónde: Conversatorio organizado por la UNAM.
- Cuándo: Reciente publicación del libro de Joan Subirats.
Lomelí enfatizó que el desafío actual no solo es aumentar la producción científica, sino también fomentar un entorno en el que el conocimiento fluya e informe las políticas públicas. Aseguró que, en un mundo plagado de desinformación, la democracia necesita demostrar su capacidad para tomar decisiones basadas en procesos inclusivos y deliberativos.
En el marco de este conversatorio, Juan Subirats y Julia Carabias, académica de la UNAM, subrayaron que, aunque la producción científica ha aumentado, esto no necesariamente se traduce en mejores decisiones gubernamentales. La falta de articulación entre la ciencia y la política agrava la percepción de una crisis democrática en el país.
¿Qué desafíos enfrenta la democracia en México?
Uno de los problemas más apremiantes es la creciente desconexión entre la ciencia y la acción política. Con más de 200 luchas ambientales documentadas en la última década, los movimientos sociales están alzando la voz contra proyectos que afectan el entorno, como el fracking. Organizaciones civiles expresan su preocupación sobre las decisiones tomadas sin consulta y sobre el impacto ambiental que podrían tener.
La controversia por el fracking en México, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, resalta la necesidad de integrar la ciencia en la toma de decisiones. Más de 80 ONG han cuestionado la idea de un fracking sustentable y denunciado los posibles efectos negativos sobre comunidades locales y el medio ambiente.
El informe de viabilidad del fracking, presentado en agosto, indicó que el 75% del gas natural consumido en el país es importado y sugirió restricciones para su explotación. La recomendación incluye limitar su uso a ciertas cuencas y exigir condiciones estrictas para realizar esta actividad.
Aunque las iniciativas de revisión pueden sugerir un avance, la realidad es que el impacto de la ciencia en la política aún se enfrenta a múltiples obstáculos. La falta de un enfoque ético y fundamentado puede perpetuar desigualdades y poner en riesgo el bienestar de la sociedad.
La utilización de la ciencia para abordar problemas complejos es vital para las políticas públicas en el país. Sin este componente esencial, el futuro de la democracia se torna incierto.
Con información de infobae.com

