La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha convocado a 43,000 jóvenes para realizar un examen presencial en el Palacio de los Deportes, Ciudad de México, después de un escándalo de fraude masivo ocurrido en la prueba en línea.
Datos clave
- Aspirantes: 43,000 jóvenes de diversas partes del país.
- Ubicación: Palacio de los Deportes, Ciudad de México.
- Fecha: Este examen se lleva a cabo durante tres días.
- Número de preguntas: 120 preguntas en un máximo de tres horas.
- Antecedente: Problemas de fraude en la prueba en línea anterior.
La UNAM se encontró en la necesidad de realizar esta segunda evaluación después de que muchos aspirantes hicieran trampa durante la prueba en línea. La situación generó preocupación en la comunidad educativa y llevó a la renuncia de Patricia Dávila, secretaria general de la universidad. Su lugar fue ocupado por Javier de la Fuente, quien reconoció el impacto negativo que el escándalo tiene en la reputación de la institución y en la ansiedad de los jóvenes aspirantes.
Durante el examen, los estudiantes deben presentarse sin dispositivos electrónicos para garantizar la integridad de la evaluación. Las familias de los aspirantes, al exterior del recinto, brindan apoyo moral mientras sus seres queridos enfrentan esta importante prueba. Estudiantes como Javier García expresan su deseo de evitar sospechas de comportamiento deshonesto, mientras que otros, como Melanie Echeverría, ven esta oportunidad como un camino para redimirse luego de no haber logrado su meta en la evaluación anterior.
¿Qué medidas tomó la UNAM para evitar el fraude?
Para prevenir situaciones similares, la UNAM ha implementado controles estrictos, eliminando el uso de dispositivos con conexión a internet durante el examen. La vigilancia es intensa, con supervisores recorriendo el área para asegurar un ambiente justo. Además, se espera que la experiencia del examen presencial ofrezca mayor confianza a los aspirantes.
¿Cómo afecta este examen a los aspirantes?
La nueva evaluación ha generado tensión y expectativa. Muchos estudiantes consideran este examen como una segunda oportunidad. Aquellos que alcanzaron el puntaje necesario en pruebas anteriores sienten que deben demostrar su capacidad de forma honesta. Sin embargo, el estrés que han vivenciado por la situación anterior se mantiene presente, complicando su concentración en este nuevo intento.
La UNAM planea continuar con este tipo de exámenes presenciales en el futuro para asegurar que los estándares de selección sean eficientes y justos. A medida que este ciclo de selección avanza, los jóvenes aspirantes se preparan para una nueva etapa en su educación, esperando un resultado favorable que les permita acceder a una de las universidades más prestigiosas de América Latina.
Con información de elpais.com

