Caracas, Venezuela. - Un viaje al Salto Ángel, uno de los destinos turísticos más emblemáticos del país, puede costar más de 1,100 dólares por persona, algo inalcanzable para buena parte de la población. Este hecho refleja la crisis económica que enfrenta Venezuela y la exclusión de muchos venezolanos del turismo interno premium, donde los precios son prohibitivos.
El costo del paquete turístico incluye transporte aéreo, hospedaje, alimentos y excursiones, pero para la clase trabajadora, esto se convierte en un lujo. La mayoría de los profesionales en el país perciben ingresos que apenas alcanzan para cubrir sus necesidades básicas. Un salario promedio ronda los 250 dólares, lo que deja muy poco espacio para destinarlo a vacaciones.
Si bien los venezolanos no han dejado de salir de sus hogares, han optado por alternativas de bajo costo. Las familias disfrutan de las playas cercanas y del turismo de montaña, en un esfuerzo por compartir y vivir experiencias recreativas sin incurrir en gastos excesivos.
"Los gobiernos que vengan tendrán la responsabilidad de promover alternativas accesibles y mejorar los servicios turísticos", mencionó un especialista en turismo. Esta perspectiva sugiere que el desarrollo del sector debe ir más allá de generar ingresos y centrarse en el bienestar de la población local.
Venezuela cuenta con paisajes impresionantes que deberían ser disfrutados por todos sus habitantes. Limitar el acceso a la naturaleza más hermosa del país a solo unos pocos no solo desmerece su belleza, sino que también perpetúa la desigualdad en el acceso al turismo.
Con información de el-carabobeno.com

